MOSCU.- Rusia acordó ayer construir la primera estación de energía nuclear en Venezuela y comprará 1.600 millones de dólares en activos de la estatal PDVSA, reforzando sus lazos con el presidente Hugo Chávez, con quien comparte su oposición a la hegemonía global de Estados Unidos.

Chávez presidió los acuerdos en una ceremonia en el Kremlin con su par ruso, Dmitry Medvedev, quien dijo que los países comparten una "sociedad estratégica" y una visión de un mundo libre de la influencia estadounidense.

"Ambos, Rusia y Venezuela, estamos a favor del desarrollo de un nuevo y justo orden mundial donde nuestro futuro no dependa de la voluntad ni del deseo de ningún país, de su bienestar o de su estado de ánimo", dijo Medvedev. Luego de la reunión, el jefe de la agencia nuclear rusa, Sergei Kiriyenko, y el canciller venezolano, Nicolás Maduro, firmaron un acuerdo para "la construcción y el uso de una estación de energía atómica en el territorio de Venezuela". Rusia, que recientemente terminó de construir la primera planta nuclear de Irán, ha presionado para expandir su presencia en el mercado global de la energía atómica y defiende el derecho de otras naciones a su uso pacífico.

Medvedev dio a entender que al enemigo de Chávez, Estados Unidos, podría no gustarle el acuerdo, pero dijo que era pacífico. "Un acuerdo en la esfera atómica ha sido firmado. Ya sé que estremecerá a alguien", declaró Medvedev.

Chávez sostuvo que Venezuela, el mayor productor de petróleo de Sudamérica, necesita la energía nuclear para reducir su dependencia de combustibles fósiles.

Seguir de cerca
Estados Unidos "seguirá de cerca" el resultado del acuerdo entre Rusia y Venezuela para la construcción de un reactor nuclear en este último país y adelantó que reclamará a ambos que cumplan con los estándares de no proliferación atómica. "Todo programa o actividad nuclear debe ser conducido de acuerdo con los más altos estándares de la no proliferación y seguridad establecidos por la AIEA", dijo Philip Crowley, del Departamento de Estado norteamericano, en Washington. (Reuters y Telam)